lunes, 6 de enero de 2014

Pasen y vean

Primero, cagarme en vuestros muertos, hijos de la gran puta. 

A todos vosotros,
a los acomplejados y a vuestros complejos,
a los que se degradan los fines de semana con un cartón de vino y dos zorritas.
A los chuloputas que sacan a pasear sus camisas con el cuello bien alto.
A todos los que vuelven a casa de una noche de juerga  más solos que cuando salieron.
A todas las mujeres con medias de encaje y sin ellas,
a todos los hombres sin depilar y depilados a ser posible.
A los canis carismáticos, a los modernos vintage al nivel de una silla del IKEA,
a los que no he querido nombrar para ahorrar espacio y a los que no nombraré por respeto a la lectura.

A los que vivimos pegados a la pantalla de un ordenador

yo os saludo, hijos de la gran puta, el mundo es nuestro.
Pero este es mi blog, así que todos vosotros aquí reunidos vais a abrir vuestra boca y                                                           tragar mi mierda.

Aquí estoy para desahogarme, bienvenidos a mi cagadero, si queréis.